jueves 8 de septiembre de 2011

¿Orando por los muertos?

Vemos muchas autoridades de iglesias denominadas cristianas orar por los muertos, y así lo enseñan a sus seguidores, hacen ceremonias religiosas y oran por los que ya fallecieron, se hacen intercesores por los muertos: ¿Es correcto eso?, ¿Jesús lo enseño?, ¿Qué enseño Jesús al respecto?, ¿Está escrita en la Biblia esa práctica?, ¿Qué persiguen con ello?

Se me viene el siguiente verso de Salomón, cuando veo esas prácticas de orar por los muertos:

Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón. (Ecc 7:2)

Mejor es para el hombre ir a un funeral, que a una fiesta; porque del primero verá cual es el fin de todos los hombres; y puede ponerlo en su corazón. ¡Importante! ¿O no?

En la sociedad moderna, no sólo se ha escondido la muerte; sino que también se ha hecho de un ídolo la fiesta, el banquete; eso es otro gran engaño, se esconde la muerte y se ensalza el banquete, pero la verdad es que el tema que expondré no va por ese lado. Me refiero, no va por el lado del banquete, sino por la oportunidad que hoy se pierde en el funeral o luto; de hablar la verdad.

El funeral es una buena oportunidad de hablar al corazón de los hombres, acerca del término de la vida, acerca de la salvación eterna, acerca del futuro que muchas veces se quiere esconder u obviar. Y mostrarles que tengan presente que la muerte los puede sorprender sin aviso; la vuelta de la esquina, recordarles su realidad. Hay iglesias denominadas cristianas, que han trastocado hasta esos momentos de dolor de la humanidad, para declarar mentiras y engaño, a cambio de algún dinero; hacen y dicen lo que la gente quiere oír, y no lo que Jesucristo enseño. Complacen a los hombres, desprecian al Señor (¿Puede un ministro que se llama cristiano, enseñar lo que Cristo no enseñó?).

Hombres y mujeres consternados asisten a velorios y funerales; buscando alguna respuesta, consuelo y esperanza para sus seres queridos; y lo que encuentran en muchos casos, que aquella oportunidad de contarles la verdad, de enseñar lo que Jesucristo enseñó; se les engaña haciendo, oraciones, misas y cultos; en nombre de los muertos (y en muchos casos por algún precio). Dando a entender, que con las oraciones de estos religiosos, estas personas estarán mejor, venden oraciones a Dios, por algún dinero, dándole la esperanzas a sus dolientes familiares, de una intercesión ante Dios, para que pasen a mejor vida.

En toda la Biblia y de las enseñanzas de Jesús; no hay ni un sólo ejemplo donde se enseñe a orar por los muertos; no hay ningún ejemplo donde Jesús la haya hecho; no hay ningún ejemplo donde algún apóstol lo haya hecho (orar por los muertos);

¿Y por qué?

Podemos leer el siguiente párrafo que Jesús enseñó; acerca de la muerte de dos personas; claramente nos muestra que es imposible pasar una persona que está en el Hades al paraíso, es imposible; ya se cumplió su tiempo:

Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. El entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. (Luc 16:20-31)

“Una gran sima (barrera infranqueable) está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá”

No existe ninguna posibilidad de mover un alma que ya partió, desde el Hades; fuera del Hades. Como dice el autor de la carta a hebreos: Y de la manera que está establecido a los hombres, que mueran una vez; y después, el juicio, (Heb 9:27) no hay posibilidades intermedias, no hay oración que pueda cambiar el destino que una persona busco, cuando el tiempo se terminó.

Hoy se pierden muchos ministros la oportunidad de hablar la verdad, se pierden la oportunidad de contarles la verdad en los duelos o funerales; cuando muchos hombres se hacen las preguntas más importantes de sus vidas, cuando son más receptivos; ¿y qué es lo que muchas veces oyen, de estos errados representantes de Dios?; hablan de esperanza cuando ya el destino está jugado en quienes partieron, oran por los muertos, cuando deberían estar orando por los vivos, hablan ignorancia y engaños, cuando deberían hablar lo que su Maestro enseñó y enseña.

Dolor me da como el enemigo opera en el pecado del hombre, éstos por mantener un buen nombre, algunos ingresos, decir lo agradable a los oídos, hacerse importantes, dejan la verdad, y la cambian por sus beneficios personales. Veo como el costo lo pagan las personas que de alguna manera buscan a Dios en estas personas, por su ingenuidad son engañadas y desviadas.

Dejo está carta abierta, si alguno quiere explicarme y demostrarme con la Biblia que estoy equivocado, que si debemos orar por las personas que ya partieron; y que con nuestras oraciones cambiaremos sus destinos eternos. Atento estoy a vuestras opiniones, a que me demuestren por las Sagradas Escrituras mi posible error. Por lo pronto, Dios nos ha enviado a ser testimonio a los vivos, para enriquecerlos en sus destinos eternos; mientras hay tiempo; para que nadie se pierda.

Saludos y paz a todos.

sábado 12 de junio de 2010

¿Sucesor de Pedro?


Cuando Pedro, el Apóstol de Jesús caminaba acá en la tierra; había ciertas cosas que él tenia muy claras, y la primera de ellas que sólo a Dios se debía adorar y no a los hombres.

¿Lo saben aquellos que hoy ostentan ser sus sucesores?

Veamos un ejemplo registrado en la Biblia, en el libro de los Hechos de los Apóstoles:

Cuando Pedro llegó a la casa, Cornelio salió a recibirlo, y se puso de rodillas delante de él, para adorarlo. Pero Pedro lo levantó, diciéndole: Ponte de pie, pues yo también soy un hombre, como tú. (Hechos 10:25-26)

Vemos que hay ciertas cosas que hoy no practican, aquellos que se dicen ser sucesores de Pedro el Apóstol, ¿No deberían ser ellos los principales imitadores de la conducta de Pedro que no dejó que nadie se postrara a sus pies?

martes 10 de noviembre de 2009

¿Y cual es el verdadero templo de Dios?

Esta es una pregunta que seguramente muchos cristianos y no cristianos se hacen hoy; ¿Cual es el verdadero templo de Dios?

Si echamos una mirada rápida alrededor del planeta, veremos que hay miles y miles de templos y cada uno con sus tradiciones, los cuales son miles de templos construidos por los hombres, y en todos ellos se afirma que es el lugar de habitación de Dios. Es extraño como Dios pudiese habitar en tan disímil y controversial situación, donde lo común en todos ellos son las diferencias y contradicciones.

A la verdad, veo que cualquier persona sincera se preguntará. ¿Cual es el verdadero templo de Dios?, ¿habitará Dios en alguno de ellos, en todos o ninguno?; ¿Siendo Dios uno solo, porque todos estos templos y religiones son tan disímiles?, ¿Y cual es el verdadero templo de Dios?

Hoy en el mundo cristiano hay mucha confusión al respecto, muchos aún no alcanzan a ver el verdadero significado del templo, y son confundidos por falsas enseñanzas respecto al verdadero templo de Dios.

En primer lugar me gustaría destacar lo que la Biblia dice al respecto, creo que es fundamental considerar la opinión de Dios al respecto; ya que es El quien tiene la última palabra; de cual es el lugar de su habitación y donde ha escogido habitar.

Aunque el Dios altísimo no vive en templos hechos por la mano de los hombres. Como dijo el profeta: 'El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué clase de casa me construirán?, dice el Señor; ¿cuál será mi lugar de descanso, si yo mismo hice todas estas cosas?(Hechos 7:48-50)

En la Biblia, el tema es muy claro; Dios no habita en construcciones humanas; si El lo dice ¿Por qué insistimos e insistimos en construir templos y declarar que son lugares santos habitados por Dios? Por lo menos el Dios que da testimonio la Biblia, no habita en esos lugares. No hay ningún sólo ejemplo en el nuevo testamento, en que los cristianos hayan construido algún templo en toda la Biblia. El único templo que se construyó en Israel, fue hecho como una figura o semejanza al modelo que Dios le mostró a su pueblo, para aquel templo que había de venir.

En mi opinión me parece que cualquier construcción que tenga el titulo de templo hoy en día, y en el cual se diga que Dios lo habita; me parece un acto de ignorancia; ignorancia ya que Dios no habita ese lugar (ni ninguna casa hecha por mano de hombre) y por lo tanto, no es un templo del Dios vivo. Y si no es ignorancia la razón de su construcción, la única alternativa que queda, es que sea un engaño premeditado para atrapar a las personas en idolatría; o por última alternativa, si no es por la razones anteriores su denominación de templo, es que realmente en ese lugar habitan espíritus, pero en ningún caso el Espíritu de Dios, el creador del universo; serán otros tipos de espíritus extraños sus habitantes, ya que Dios declaró que el no habita en dichos lugares.

Entonces...¿Y cual es el verdadero templo de Dios? seguir leyendo

jueves 22 de octubre de 2009

¡Vamos a la iglesia!

Un mito que me gustaría alumbrar, es el mal entendimiento de muchos cristianos de lo que es la iglesia; a pesar de que este mal uso de la palabra iglesia parece muy inofensiva, en realidad, hoy es un grave error que impide a muchos entender la realidad y moverse en libertad.
¿A que me refiero?
Muchas veces escuchamos decir:
¡Vamos a la iglesia!, Los domingos voy a las iglesia a las 11 AM; Se me quedó el celular en la iglesia, La iglesia necesita pintura, etc, etc.
Hermanos y hermanas; la iglesia no es un lugar, la iglesia no es un edificio, la iglesia no es un templo con un nombre particular en la entrada (Iglesia de bla bla bla), la iglesia no es un rito religioso, la iglesia no es una empresa, la iglesia no es una organización humana, etc, etc.
La iglesia es el cuerpo de Cristo; ¡¡¡ si hermanos !!!, la iglesia es un cuerpo y no una organización humana con dirección de hombres. Si tú lo que has visitado cada domingo o sábado, o el día que sea, llamas iglesia a ese lugar; de verdad ese lugar no es la iglesia; la verdadera iglesia es un cuerpo humano y divino de Jesucristo; no se rige por determinaciones de la carne; sino que lo dirige su cabeza que es Cristo mismo. La iglesia no está un un lugar especifico, sino que está donde haya algún miembro que sea obediente a la cabeza, que es Cristo. La iglesia eres tú si has nacido de nuevo y en ti habita el Espíritu Santo; no es iglesia lo que hoy el mundo llama iglesia; sino que es iglesia lo que el Señor llama su iglesia; es decir, sus discípulos unidos a la cabeza (y por supuesto entre ellos).
¡Dios no habita en templos hechos por hombres, Dios habita en los corazones de los que lo reciben!
Si tú tienes a Cristo en tu corazón, por medio de la fe; tú eres parte de la iglesia; y no necesitas un templo para tener comunión con EL, sólo escucha su voz dentro de ti, y en los hermanos que también lo tienen; eso es iglesia. Todos unidos en un mismos Espíritu y en amor; por medio de la fe en la verdad.

domingo 18 de octubre de 2009

¿Qué es la verdad?

Esta es una pregunta que muchos pueden formular, pero no son muchos los que están dispuestos a escuchar la respuesta, es decir, la verdad. Cualquiera puede formular esta pregunta: ¿Qué es la verdad?; pero se requiere valentía para escuchar la respuesta. ¿Y por que? Porque de seguro el conocer la verdad, descubrirá muchas cosas falsas que sostenemos como verdades; y falsamente pensamos que con ello (conociendo la verdad) obtendremos pérdida. Pero todo aquel que es de la verdad, sinceramente, busca la verdad.

Este es el caso que ocurrió con Poncio Pilatos, cuando juzgó a Jesús de Nazaret; él no quizo escuchar la verdad por temor a ser descubierto por la verdad; veamos el texto Bíblico:
Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito. (Juan 18:37-38)

Acá vemos claramente que Pilatos formuló la pregunta, pero no quiso escuchar la respuesta; prefirió seguir en su "convencimiento personal", antes que conocer la verdad. Hoy es lo mismo, muchos no están dispuestos a escuchar la verdad, prefieren huir, antes de escuchar la verdad. Sólo aquellos que son de la verdad, están dispuestos a escuchar la verdad; pero no aquellos que por miedo y temor a ser descubiertos, huyen de ella.
Uno de los mitos que debemos destruir, es pensar que todas las personas buscan sinceramente la verdad; pueden preguntar por ella; pero en el momento que ven que la verdad dejará desnudos sus "convencimientos y razonamientos personales", muchos vuelven atrás y prefieren no escuchar, por miedo a ser descubiertos y ver su realidad, que la verdad les alumbra.
¿Y tú está dispuesto a seguir la Verdad?
¿No sabes que para seguir la Verdad, es necesario desechar todo lo que no proceda de la Verdad?